Resumen SH 2022

Soy crítica con las administraciones encargadas de vigilar y tutelar el patrimonio que es de todos. Hace unos años se promovió la protección (Gracias a Emilio Marcos Vallaure y su equipo) de una serie de ejemplares de tejo al lado de iglesias, en total, fueron 12 lugares con un tejo (salvo Rozadas que tiene cuatro) y tengo por costumbre visitarlos todos los años. La categoría administrativa fué la de Sitio Histórico. Llegó la pandemia y alteró las visitas; he retomado este año que acabamos de dejar las mismas y quiero dejar un resumen de lo que vi. Siendo sincera, cada vez que voy me da un poco de miedo llegar al lado del ejemplar porque temo encontrarlo en mal estado y la realidad es que la gran mayoría están mal. Hay lugares que producen tristeza y muy pocos los que dejan un buen recuerdo; así que me quedo con Perueño y Martul como espacios hermosos con tejos bonitos, que dan fuerza al territorio y mucha paz al que por allí se acerca; y como tejo que deja un poso de tristeza está Santa Coloma, tanta belleza en un lugar especial que agoniza y el deterioro del entorno es más que evidente, me fui de allí con una mezcla de dolor e impotencia porque no sabemos cuidar como se merecen a esos pocos ejemplares. El resto se mueve en unos parámetros similares: copas ralas, hojas secas, agallas, algunos tienen hongos.

Tejo de Abamia

Abamia es un lugar del oriente astur, en el concejo de Cangas de Onís que cuenta con un lugar bajo la denominación de Sitio Histórico. A las afueras de Corao, es un lugar hermoso, con una fuerza enorme y que siempre facilita la pausa, parar el tiempo, el sentarse y contemplar, ya sea la iglesia, la teja o ese paisaje que le rodea que es relajante. Este lugar es punto de encuentro de los primeros Conceyus del Texu y siempre resulta grato volver, aunque lo que nos encontremos no sea lo mejor; la teja no está bien, tiene una copa muy rala y alguna hoja nueva con buen color, pero solo en una parte del ejemplar.

Los otros dos tejos están algo mejor pero no mucho más; las intervenciones en el entorno han pasado factura y no solo a los tejos, la iglesia está con un aspecto deslucido y la parte posterior la humedad en las paredes es más que evidente.

Las fotos pueden dar una idea del estado de este centenario que tanto ha sufrido con unas obras realizadas hace muchos años y que supusieron un ataque al patrimonio natural impropio de una sociedad respetuosa con el entorno. Guardo un buen recuerdo de las movilizaciones realizadas y uno muy triste de la actuación de la administración encargada de la tutela de las mismas.

Tejo de Perueño

Perueño (Pirueño) es una localidad de la zona central asturiana, concejo de Quirós, que tiene un Sitio Histórico . Llegar a él no es fácil, de hecho, en el pueblo hay un cartel que indica que el acceso es difícil para coches y es cierto, no solo es estrecho, sino que la pendiente se las trae; de la que subía observé que todos los automóviles que estaban aparcados al lado de las preciosas casas de piedra son pequeños y todo terrenos. El día otoñal, con buena temperatura, ventoso y con un sol que apenas molestaba hizo que el recorrido fuese agradable. Llegar hasta el Sitio Histórico supone acceder a una finca privada a través de una portilla y luego, otra para adentrarse en el campo de iglesia; todo esto se debe a que en los años 90 del pasado siglo la iglesia decidió vender la finca, conocida por El Manso, con las ruinas de la iglesia y el tejo; el conjunto se ha vallado con el fin de protegerlo del ganado.

El lugar está cuidado, la corra de piedras está perfectamente incorporada al ejemplar y estar allí es una suerte; la paz que se percibe es gratificante y dan ganas de quedarse.

El aspecto general de este pie macho es bueno, tiene alguna rama seca, pero las hojas son abundantes y de color intenso. Dejo unas fotos de la visita.

Tejo de Martul

Martul es una localidad del occidente astur (concejo de Villanueva de Oscos), un lugar con un encanto especial que ha sido premiado con un Sitio Histórico donde un tejo centenario emite una paz difícil de encontrar; solitario que invita a dejarse ir, a pensar con calma y donde en un día soleado se puede disfrutar de todo ello sin que nadie nos importune con su presencia; en el supuesto de que alguien aparezca suelen ser personas que viven allí y que establecen conversación amable con el visitante. Está apartado y eso le salva un poco porque si recibiese muchas visitas como ocurre con otros tejos no sé si tendría esta vitalidad. Seguro que Peter Wohlleben tendía mucho que contar de este ejemplar porque todo en él sugiere una vida secreta.

Este ejemplar goza de buena salud quizás porque su entorno es el adecuado; este año ha desaparecido un instalación de una toma de agua que tenía pegada la iglesia justo a la derecha del tronco. La pulcritud es evidente, el edificio religioso sobrio y pintado de blanco, y el tejo sin corra ni asfalto; el camino sugerente, salpicado de crocus, con losas a la izquierda y muro a la derecha así como un sistema de banco empleando el mismo material.

Este otoño luce un aspecto envidiable y reconforta verlo en comparación con otros Sitios Históricos en bastante peor estado. Nos sorprendió una instalación que indica la dirección hacia el tejo.

Dejo unas fotos del ejemplar y espero que siga así unos cuantos siglos más. Agradecer a los vecinos el respeto que tienen hacia este árbol y los cuidados que le prodigan.

Tejo de Santa Coloma

Santa Colomba (Santa Coloma) es una parroquia del concejo de Allande en el suroccidente astur y también una casería de la citada parroquia. Tiene 5 habitantes en 2021 (sadei) y está ubicada en la margen derecha del río Pumarín, a una distancia de unos 20 kilómetros de la capital del concejo a la que se accede por la AS-364.

Posee una iglesia, cuya fábrica es del s. XVIII, y un tejo en la parte delantera de la misma. Este ejemplar centenario tiene una doble protección, y es la de Monumento Natural (1995) y la de Sitio Histórico (2012); doble protección que le sirve de poco visto el estado en el que se encuentra. El deterioro es evidente, aunque desconozco como está el edificio religioso en su interior porque está cerrado. Acceder a este lugar siempre me genera un poco de temor pues en cada visita la decadencia es mayor (hay un vídeo de una visita realizada en 2013 que, si lo comparamos con las fotos actuales evidencia el abandono).

Este año no ha sido una excepción, con el agravante de que el tejo que está en el camino entre el empedrado de una muria hermosa también está mal. Invade la tristeza al contemplarlo, esa desidia de los responsables duele y tengo poca confianza en que pueda revertirse la situación, pero deseo que alguien intente frenar el abandono y devuelva al lugar un poco de lustre. Las fotos dan una idea de lo que allí hay, aunque la realidad es peor de lo que se ve en ellas.