Tejo de Villar

Villar es un lugar en el concejo de Valdés, ubicado en la zona alta de la capital (Luarca) y allí -entre muchas casas hermosas- se encuentra Villa Argentina, una casona de indianos que posee una capilla (en la actualidad desafectada al culto) y que cuenta con un tejo al lado de la misma. Esta casona fue edificada para Manuel García Fernández, uno de los Pachorros, que hicieron su fortuna en los ingenios azucareros en Argentina (de ahí el nombre de la finca) y que fueron muy generosos con Luarca, tal es así que poseen una plaza con su nombre. Avisó de su existencia Gustavo (¡gracias!) ya hace un tiempo y hasta ahora no he podido pasar a visitarlo. El lugar es bonito y merece la pena dar un paseo sosegado y visitar el hermoso cementerio.

Este ejemplar de tejo está algo delicado, no lo pude medir porque la finca estaba cerrada, pero su copa tenía poca hoja y de pequeño tamaño; el aspecto no era bueno. Este pie es un alta en el censo de tejos, a pesar de la desafección de la capilla. Dejo unas fotos de la visita,

Tejos de Busqueimado

Se acabó, de momento, el encanto.

Busqueimado es un lugar singular en el suroccidente astur (Santa Eulalia de Oscos), que posee una capilla (la de San Pedro) bajo la copa de dos ejemplares centenarios y a la que se accedía por un camino hermoso, especial, con unas murias de piedra hechas con maestría por algún cantero experto y preciso y en las que vivían una gran cantidad de plantas y árboles como algún tejo y acebo. Todo esto se ha perdido en gran parte porque alguien ha decidido «limpiar» el camino. Casi toda esa vida en armonía ha desaparecido, la muria casi limpia en su totalidad trasmite una sensación de frío cuando se pasa a su lado, piedra a derecha e izquierda sin esos colores radiantes de flores, musgos …. todo me ha dejado una sensación extraña que se completó al ver a los tejos; el recorrido es corto y -antes- era hermoso.

La percepción del paisaje es una singularidad y cada individuo lo sentimos de manera diferente; el vacío que me ha dejado esta visita es enorme y no me queda mucho espacio para la esperanza. Deseo que se abra la mirada a lo que nos rodea y que los responsables de estas acciones dejen crecer y vivir a esa naturaleza que adorna el camino. Este vídeo es un resumen de la visita, una composición de fotos tomadas que espero refleje lo que allí han realizado.

Limpiar como se ha hecho en el entorno no es lo más adecuado para estos ejemplares centenarios; el daño inferido a estos vetustos tejos en el tronco y algunas raíces al aire se verá dentro de un tiempo. Deseo que aguanten y sigan ahí otros cientos de años más, aunque los humanos no se lo estamos poniendo fácil.

Abandono de tejos centenarios

La pérdida de patrimonio natural en la Comunidad Autónoma asturiana es más que evidente y resulta especial en el caso de árboles centenarios que pasan sin pena ni gloria y al que las administraciones encargadas de su tutela parece no importarles su agonía evidente. Digo administraciones porque entiendo que los árboles que tienen algún tipo de protección están bajo la tutela del Plan de Manejo del Tejo (DECRETO 145/2001, de 13 de diciembre).

Cuesta aceptar que una región que se publicita como un paraíso natural tenga a estos ejemplares vetustos; solo algunos sienten el deterioro y avisan del mal estado en el que se encuentra el árbol de su pueblo. Esto sucede con el tejo centenario de Bermiego, Monumento Natural que está agonizando con una dignidad envidiable; varias personas han enviado correos pidiendo ayuda y es triste decir que poco se puede hacer … lleva abandonado muchos años y supongo que ahora ya es tarde. Dejo unas fotos de un amigo, gracias José Luis, hasta que pueda ir a visitarlo