Tejos de Busqueimado

Se acabó, de momento, el encanto.

Busqueimado es un lugar singular en el suroccidente astur (Santa Eulalia de Oscos), que posee una capilla (la de San Pedro) bajo la copa de dos ejemplares centenarios y a la que se accedía por un camino hermoso, especial, con unas murias de piedra hechas con maestría por algún cantero experto y preciso y en las que vivían una gran cantidad de plantas y árboles como algún tejo y acebo. Todo esto se ha perdido en gran parte porque alguien ha decidido «limpiar» el camino. Casi toda esa vida en armonía ha desaparecido, la muria casi limpia en su totalidad trasmite una sensación de frío cuando se pasa a su lado, piedra a derecha e izquierda sin esos colores radiantes de flores, musgos …. todo me ha dejado una sensación extraña que se completó al ver a los tejos; el recorrido es corto y -antes- era hermoso.

La percepción del paisaje es una singularidad y cada individuo lo sentimos de manera diferente; el vacío que me ha dejado esta visita es enorme y no me queda mucho espacio para la esperanza. Deseo que se abra la mirada a lo que nos rodea y que los responsables de estas acciones dejen crecer y vivir a esa naturaleza que adorna el camino. Este vídeo es un resumen de la visita, una composición de fotos tomadas que espero refleje lo que allí han realizado.

Limpiar como se ha hecho en el entorno no es lo más adecuado para estos ejemplares centenarios; el daño inferido a estos vetustos tejos en el tronco y algunas raíces al aire se verá dentro de un tiempo. Deseo que aguanten y sigan ahí otros cientos de años más, aunque los humanos no se lo estamos poniendo fácil.