Tejos de Busqueimado

Hacía mucho que no visitaba a esta hermosa pareja de tejos, según bajaba por el camino asfaltado que parte del pueblo hacia la capilla de San Pedro se notaba el abandono; lleno de maleza, esas murias, tan hermosas hace un tiempo, no daban buena sensación. Esta aldea de la parroquia de Santa Eulalia de Oscos, tiene 5 habitantes en el año 2019 (sadei), pocas casas, una capilla rural y un par de tejos centenarios. Busqueimado es un ejemplo claro del abandono del mundo rural (pasó de 12 habitantes en 2001 a 5 en 2019).

De lejos estaban como siempre; a medida que me acercaba la cosa iba tomando otro cariz. No importa el abandono y la maleza si estuviesen lozanos, brillantes y con energía, pero no es el caso. Su poca hoja, con bastantes ramas secas, algunas rotas, dan una sensación de agonía que espero haya sido consecuencia de una mirada errónea mía.

Dejo algunas fotos como testigo mudo de la visita; en esta galería se puede ver mejor lo que yo he intentado expresar con palabras.

Duele verlos así, pero ahí siguen, con esa muleta hecha con tanto amor por alguien para que esa enorme rama no se rompa y haga una nueva herida al tejo.

Estar allí es poder disfrutar del silencio, bien escaso en estos momentos y que añoro, por ello visitar este lugar resulta tan agradable para mí. Salgo cargada de silencio que administraré con tino hasta una nueva visita.

2 pensamientos en “Tejos de Busqueimado”


  1. Buenos días.

    Hace quizá treinta años visite a los dos tejos, por cierto, si no recuerdo mal uno macho y otro hembra, y estaban frondosos e impresionantes. Un viaje en solitario por lo que era entonces una tierra bastante fuera del turismo de masas. Espero que siga siendo igual de hermosa que en mi recuerdo.

    Ojalá los tejos vivan muchos años más. Sería emocionante poder volver a verlos después de tanto tiempo ….


  2. Hola Francisco, gracias por el comentario. Los tejos allí siguen, y espero que bien. Deseo que pueda volver a visitarlos y disfrutar de ese lugar tan especial. La zona tiene poca presión turística, aunque algo más que hace unos años, y el paisaje está un poco alterado por la instalación de eólicos, pero sigue mereciendo una visita. Un saludo cordial

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