con este título, Ignacio Abella, denuncia -de nuevo- la situación en la que se encuentran nuestros árboles y -en general- nuestro patrimonio natural (la carta ha sido publicada en La Nueva España). La situación de los tejos es lamentable: arrancados, abandonados, encementados, hormigonados, encorsetados … no se puede hacer peor. Lo triste de todo esto es que tenemos un Plan de Manejo del Tejo que solo es eso «un plan» las ganas de llevarlo a cabo parecen no existir vista la situación de los mismos. A los ciudadanos solo nos queda eso, denunciar, la responsabilidad recae en los que nos administran y en Asturias no tenemos suerte.

A principios del presente año se derrumbaba la gigantesca Fayona de Eirós y pocos días después se desgajó una gran parte del tejo de Pastur; eran dos de los diez árboles declarados monumentales por el Principado. El departamento de excusas y justificaciones de la Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente contó entonces una media verdad, echando la culpa al vendaval pero sin reconocer la falta de atención y absoluto abandono de este patrimonio natural y cultural. Por las mismas fechas caía el tejo de Brañes (Oviedo), maltratado de todas las formas posibles, y quedaba malherido el de Llanos de Somerón (Lena), ambos ejemplares de conceyu que durante siglos presidieron la plaza de sus respectivos pueblos.
Tuvimos por un momento la esperanza de que la denuncia clamorosa de los propios árboles serviría, al menos, para poner en evidencia la dejadez de los responsables de su conservación y forzaría una nueva política en ese sentido. Continuar leyendo «Parálisis crónica»


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