Es quizás, el tejo más conocido de Asturias, ubicado en Bermiego, en el hermoso concejo de Quirós. Porte, ubicación, entorno son variables que influyen en que todo parezca bien; aunque la mirada atenta de los expertos no indica eso, su estado de conservación no es el mejor a pesar de estar protegido desde 1995 por una figura, la de Monumento Natural, y por ello bajo el paraguas normativo del Plan de Manejo del Tejo.

La dejadez de la administración, que no ha sabido protegerlo como merecía, hace que este pie tenga un aspecto frágil y delicado; hace unos años se llevaron a cabo unas obras de mejora en el entorno que supusieron la instalación de unos palos de madera que llevan unas cuerdas para así delimitar el perímetro y que los visitantes no se ubiquen bajo la copa y colmaten el suelo más de lo que está. El problema es que los palos están enterrados en el suelo, y eso afecta al sistema radicular. Los vecinos que están pendientes de su estado pidieron ayuda y parece que se está trabajando en ello. En el año 2025 volvieron a reparar el cierre, según se recoge en lne.
Este centenario por su ubicación no lo tiene fácil, ahí solo a merced de los vientos y sin arboleda que le proteja se aguanta como puede; los vientos fuertes pueden ocasionar roturas de ramas y añadir un problema más al árbol. La publicidad de este pie no favorece su estado, el solicitar premios de árbol más longevo, o el mejor de Europa, o del Mundo o de Asturias … no le conviene, ni a él ni a otros. Así que mejor dejarlo en paz. Que vaya creciendo y desarrollándose como un centenario puede hacerlo y ubicar a la entrada del recinto información clara y precisa al respecto sobre no abrazarlo, no colocarse bajo su copa; solo disfrutar en silencio de su belleza.
Su cuerda de unos 540 cm a 130 cm del suelo (diámetro 170 centímetros) y una altura de unos 15 metros, con un diámetro de copa de unos 15 metros hacen que este ejemplar quede siempre en nuestra memoria. Su perfil se reconoce en cualquier lado, deja huella en quien lo visita, como le pasó a José Ramón.
Dejo unas fotos de la última visita esperando que su deterioro se pueda detener o, al menos, aminorar. La primeras corresponden al inicio y final de un cierre perimetral que le hicieron, un poco más amplio que el original y que está enclavado bajo la proyección de su copa.



Esta imágenes corresponden al ejemplar donde se puede ver el deterioro del mismo.







No tengo muchas fotos de este ejemplar porque he perdido los datos de unos años en un lamentable «accidente» con un disco duro, la más antigua data de 2008 y podemos hacer una comparativa con la de 2026


Este ejemplar tan conocido y querido por los habitantes de Bermiego, que lo vigilan y piden ayuda ante su delicada situación, espero que siga muchos años más siendo el patriarca del Aramo. Podemos decir que en Bermiego, el tejo es un vecino más.

arila Bermiego