Resumen SH 2022

Soy crítica con las administraciones encargadas de vigilar y tutelar el patrimonio que es de todos. Hace unos años se promovió la protección (Gracias a Emilio Marcos Vallaure y su equipo) de una serie de ejemplares de tejo al lado de iglesias, en total, fueron 12 lugares con un tejo (salvo Rozadas que tiene cuatro) y tengo por costumbre visitarlos todos los años. La categoría administrativa fué la de Sitio Histórico. Llegó la pandemia y alteró las visitas; he retomado este año que acabamos de dejar las mismas y quiero dejar un resumen de lo que vi. Siendo sincera, cada vez que voy me da un poco de miedo llegar al lado del ejemplar porque temo encontrarlo en mal estado y la realidad es que la gran mayoría están mal. Hay lugares que producen tristeza y muy pocos los que dejan un buen recuerdo; así que me quedo con Perueño y Martul como espacios hermosos con tejos bonitos, que dan fuerza al territorio y mucha paz al que por allí se acerca; y como tejo que deja un poso de tristeza está Santa Coloma, tanta belleza en un lugar especial que agoniza y el deterioro del entorno es más que evidente, me fui de allí con una mezcla de dolor e impotencia porque no sabemos cuidar como se merecen a esos pocos ejemplares. El resto se mueve en unos parámetros similares: copas ralas, hojas secas, agallas, algunos tienen hongos.

Perueño, Sitio Histórico

De todos los lugares con tejo declarados Sitio Histórico es el mejor conservado, presenta un cercado protector, aunque alguna que otra vaca logra entrar y la ubicación no puede ser mejor.

Pirueño (Perueño) es una entidad singular de la parroquia de Les Agüeres en el concejo de Quirós, con seis habitantes en 2017 (nomenclátor sadei) y a unos siete kilómetros de la capital del concejo Bárzana; en general todo el concejo merece una visita, tiene un paisaje que atrapa y un paisanaje campechano y acogedor, siempre dispuesto a charlar un rato. Muy cerca se halla la escuela de escalada del Valle de Quirós y un poco más lejos está Casa Jamallo un lugar para degustar comida hecha con calma y productos de la zona.

Toda la información sobre este Sitio Histórico se encuentra en este documento a partir de la página 31, donde se recoge -entre otras cosas- la época de abandono de esta iglesia, ahora en en ruinas, y que se sitúa en el siglo XIX. Según la persona que elaboró este documento:

La pérdida de funcionalidad de la iglesia de Pirueño trajo consigo la paulatina desvinculación de los vecinos hacia ella y también hacia su tejo que, en sí mismo, desgajado del templo y el cementerio, no significaba nada para la comunidad. El tejo formaba parte del entramado de relaciones simbólico-afectivas generadas entorno al “campo de la iglesia”, pero cuando éste dejó de cumplir esta “utilidad” social también lo hicieron las partes que lo conformaban. Este olvido se vio favorecido por la propia localización alejada de la iglesia, fuera de la vista del caserío de los pueblos de la parroquia, y por el importante despoblamiento que padecieron los cercanos pueblos de L.lano y Pirueño, aunque desde años muchas de sus casas han sido rehabilitadas como segunda residencia. Este proceso explica que los vecinos no recuerden ningún hecho relacionado con el tejo, ni las utilidades prácticas o simbólicas que pudiese tener, lo que evidencia que son los propios vecinos quienes lo dotan de contenido cultural y que, al margen de ellos, el tejo se convierte en un elemento natural al que observar, en una forma estética que puede conmover más o menos, pero de la cual no se obtiene ningún significado cultural.

En la página 59 del documento antes citado se hace mención a la situación sigular de este Sitio Histórico, en ella se puede ver la delimitación del mismo y la referencia catastral y se menciona algo que deja una sensación de desamparo al tejo cuando se dice:

A la hora de establecer un entorno de protección sobre esta iglesia y tejo se deben extremar las precauciones para no perjudicar la explotación de la finca, por lo que se ha optado por circunscribirlo únicamente a las ruinas y al árbol, entendiendo que no hace falta extenderlo hasta donde alcanza su sistema radicular, pues el propio uso ganadero de la parcela ya garantiza su cuidado en sí mismo.

el Plan de Manejo del Tejo establece que ha de respetarse el doble de la proyección de la copa, pero parece que a este ejemplar eso no se le aplica porque ¿el propio uso ganadero de la parcela garantiza su cuidado? no salgo de mi asombro.

El tejo presentaba buen aspecto, copa algo rala pero con la hoja de color verde brillante; su hermoso tronco con 285 centímetros de perímetro es digno de ver. Estar allí es un lujo, poder contemplar bajo su copa el paisaje un regalo. En fin, que no se puede pedir mucho más. Disfrutando de Pirueño, podría ser el título de esta foto realizada por Ana Arias.

Sitio Histórico resumen 2018

Este año que acaba de terminar, el 2018, deja un recuerdo amargo de los tejos que han sido acogidos bajo el manto protector de la figura de Sitio Histórico. Si hiciésemos un resumen de estos 12 vetustos ejemplares, solo salvaríamos a dos, el de Perueño en la zona central y el Martul en la occidental. El resto sobrevive a duras penas, mas por sus ganas de vivir que por los cuidados que reciben; bien es cierto que los tejos tienen una capacidad de resistencia enorme y quizás, los cuatro que este año estaban mal (Abamia, Montoubo, Salas, y Santibanes), en el 2019 presenten mejor aspecto.

La ubicación de los mismos en la geografía astur está bastante compensada como se puede ver en el mapa.Si hiciésemos una valoración de los mismos con un criterio subjetivo y los clasificásemos en bueno, regular y malo tendríamos la siguiente gráfica:

Tejo de Perueño

Perueño es un lugar de la parroquia de Las Agüeras en el concejo de Quirós con una población de 8 habitantes, según el nomenclátor de sadei para el año 2009, y con una ubicación privilegiada para disfrutar del paisaje; sus empinadas callejas (allí se encuentra la escuela de escalada) están adornadas por casas de piedra perfectamente conservadas y cuidadas y en lo alto del pueblo, subiendo a la derecha, nos encontramos con un camino no asfaltado que nos lleva a las ruinas de la iglesia de Santa Eulalia y a un estupendo tejo que disfruta de un entorno mas que respetuoso. Ni corra, ni muros, ni zanjas; a esto hay que añadir el cariño que le tienen los vecinos del lugar; no se puede pedir mas.

Este ejemplar en un censo de tejos con el que trabajamos aparece como muerto y fue nuestro amigo Carlos Pañeda el que nos comentó que existía y -además- era precioso. Desde aquí, muchas gracias por toda la información que compartes.

El pie, de gran porte y copa enorme con hoja de color verde intenso tiene una cuerda de 285 cm y una altura de unos 10 metros. El tronco  girado hacia la izquierda. Su aspecto no puede ser mejor.