Tejo de Villanueva

Villanueva de Cangas es una localidad del concejo de Cangas de Onís que se encuentra en una de las orillas del río Sella, con un parador en el que fué Monasterio de San Pedro de Villanueva, declarado monumento Histórico Histórico Artístico en 1907. En el exterior se encuentran dos tejos, en no muy buen estado ninguno de ellos, con una diferencia de edad mas que considerable, eso sí, el entorno muy cuidado pero el viejo ejemplar está rodeado de focos, placa indicadora … lo que no favorece nada su vida. Del otro, mejor no decir nada, solo con verlo ya da una idea de como se encuentra, su tronco ha recibido podas y -el pobre- sobrevive a duras penas.


La cuerda del mayor es de 367 cm y la altura de unos 15 metros y aunque no tiene corra ni está asfaltado hasta el cuello su estado es malo. Algunas personas opinan que está así desde las obras de mejora del entorno.


Hay un vídeo en el blog de Ignacio Abella que merece la pena ver.

Tejo de Peruyes

Peruyes es un hermoso lugar de la parroquia de Margolles en el concejo de Cangas de Onís, ubicado en lo alto de una loma.

La iglesia de Peruyes es la de San Martín (s. XVIII) que, según se cuenta, fue trasladada desde Cuenco; posee un pórtico con orientación sur y oeste y una capilla lateral.

En la parte posterior de la iglesia se encuentran dos tejos, uno protegido por un bidón, con hoja algo parduzca y el otro -mas joven- protegido por palos y una red metálica. El aspecto es bueno. No tienen corra y el terreno en el que están es lo suficientemente amplio como para permitirles crecer a sus anchas.

Tejo de Isongo

Este lugar de la parroquia de Abamia, en el concejo de Cangas de Onís, está ubicado sobre una loma entre los ríos Deva y Güeña. Con una población de 38 habitantes en 2009 y a una distancia de casi seis kilómetros de la capital del concejo.

De visita recomendable, con un paisaje que inspira tranquilidad, al final del pueblo se encuentra la ermita de Santu Mederu (San Emeterio) que es una pequeña joya, con retablo barroco y la cabecera está cubierta con pinturas murales de fines del s. XVIII.

Isongo (Isongu) tiene un tejo pequeño, que ha sido plantado hace unos doce años por Don José Antonio Castro (según nos comentó una vecina, había plantado dos pero el otro se secó). En realidad este tejo parecen dos, pues el tronco se bifurca desde el suelo, su altura es de unos 4 metros. No tiene corra ni asfalto y nos avisó de su existencia César C. Pañeda, al que agradecemos toda la información que nos aporta y al que felicitamos por su magnífica bitácora.

Día del árbol

El 21 de marzo es el primer día de primavera en el hemisferio norte y el primero del otoño en el hemisferio sur. Hace unos cuantos años, en Suecia se instauró este día como el día del árbol, era 1840. Este día especial surgió de la toma de conciencia de la importancia de los recursos forestales. La emigración sueca llevó este día a otros países como Estados Unidos que en 1872 instituyó su día del árbol. Y, a partir de ahí, se fue extendiendo por otros países.

Las comunidades autónomas celebran este día con diferentes actos, por ejemplo, la  JCYL da diez razones para plantar un árbol y para nosotros no solo es magnífico plantar árboles, sino cuidar los que ya existen, atalantar los retoños y respetar a los ancianos. Hay un proverbio hindú que dice «el que ha plantado un árbol antes de su muerte, no ha vivido inútilmente» esto se puede extender a los que cuidan los plantados y ese es el caso de un tejo que existe en la ermita de La Riera.

Hace casi dos años visitando la zona del oriente pasamos por La Riera, que tiene dos ejemplares en el censo de tejos, el de la ermita estaba en unas condiciones nada buenas y así lo expresamos en la entrada. Los dueños del terreno y, por tanto, del ejemplar, nos enviaron un comentario explicando un poco la situación. Ayer, de visita por la zona, pasamos a ver como iba y el resultado es mas que bueno, se eliminó la caseta del perro y el material que por allí había; mucho mas no se puede hacer por la ubicación del ejemplar, así que desde aquí felicitamos a las personas que realizaron el trabajo para que este pie tenga un entorno favorable. Su ramaje no es muy frondoso pero tiene una cuidadora, en el Hotel Peñalba, que va a poner todo el empeño para que los visitantes del lugar puedan disfrutar de este bello ejemplar.

Les dejamos un folleto (y un cartel de tejos notables) de trabajos y actuaciones en el entorno de los tejos singulares que seguro van a tener en cuenta, porque sensibilidad no les falta. Gracias desde aquí a Olaya y Roberto.

Tejo de Con

Esta entidad singular de la parroquia de Con, con la categoría de villa, está situada en el concejo de Cangas de Onís y es un lugar hermoso, con vistas preciosas y una gente de trato amable. Su principal actividad parece ser la turística a juzgar por el número de casas rurales y restaurantes que existen en él. Está a unos 11 kilómetros de la capital del concejo y tiene 218 habitantes.

En la parte superior de la villa, al lado del cementerio, nos encontramos con la iglesia de San Pedro de Con cuyos restos datan del siglo XII, aunque es probable que sea anterior pues se la cita dentro del grupo de iglesias donadas por Ramiro II a la iglesia de San Salvador de Oviedo. Su estado no es bueno y conserva algunas pinturas en el techo y alguna de sus paredes del s. XVIII y una pila bautismal. Al lado de la iglesia está el tejo, de tronco generoso, y copa bastante frondosa.

Este pie, como otros muchos del censo de tejos de iglesia y de conceyu está hormigonado, quedando parte de las raíces tapadas a menos de un metro del tronco como podemos ver en la foto (hay un objeto rojo donde termina el hormigonado). Tiene, además, a su derecha un montón de piedras y resulta curioso un cartel que hay en una de las paredes del cementerio en el que se dice «prohibido verter basuras y escombros» en letras rojas sobre fondo blanco.

Cuando se llega al lugar la impresión es buena, luego se van mirando los detalles y la cosa empieza a empeorar. El tejo de Con tiene parte de sus raíces cubiertas por asfalto y en otra zona abundantes piedras de gran tamaño, su hoja no es muy abundante aunque el color verde es brillante y da sensación de buen aspecto. La altura es de unos 13 metros y su perímetro de 465 centímetros. Merece un cuidado extremo que espero tenga por parte de los responsables en el concejo.