esta localidad del sur occidente astur, capital del concejo de Grandas de Salime, tan abandonado por casi todos tiene un ejemplar de tejo hembra al lado de su iglesia parroquial, imponente y sobria a la vez, de la que hay datos de 1186. Es parte del Camino Primitivo y la última localidad astur del citado camino.
El pie, plantado en 1991, sobrevive como puede entre tanto asfalto. Su copa rala, con bastantes hojas secas y podas dan una imagen no muy buena de este pie hembra con muy pocas arilas.
Dejo una fotos de la visita en este verano seco y caluroso,
En mi ordenador tengo una carpeta en la que guardo los nombres de lugares con tejos de iglesia que, gracias a los avisos de visitantes de esta bitácora, no están incluidos en el censo. Este verano, extraño en lo climatológico, pude visitar alguno de ellos y, para disgusto mío, no había ningún ejemplar.
El paseo ha sido agradable, enriquecedor, y he podido conocer lugares a los que jamás habría ido. Lineras (explotación minera y castro en las cercanías, como se recoge en un trabajo de Ángel Villa Valdés), en Santalla, es uno de ellos. Población hermosa, con un regato (río Lineras, afluente del Agüeira) que alegra y pone música al lugar y una capilla preciosa (bajo la advocación de San Antonio de Padua) con una espadaña exenta, pero de tejo nada. No importa, estar allí ha sido reconfortante y agradezco la información a quien me lo había apuntado como posible tejo de iglesia. Recomiendo la visita al lugar por disfrutar del paisaje y la paz que allí se siente.
Después de visitar este lugar, aún quedaban los de Allande, Teixedo y Castello. Tampoco había tejos, en la capilla de casona sita en Castello pero sus dueños, amables y acogedores, nos comentaron que detrás de la capilla -bajo la advocación de San José- había un ejemplar de pino que tuvieron que talar porque sus raíces amenazaban la existencia de esta casona de más de doscientos años. Darío, el nieto de los dueños, nos enseñó el lugar. A Teixedo no llegamos porque la carretera se convirtió en pista y nos aconsejaron no bajar debido a su mal estado; también nos aportaron la información de que allí no había tejo porque la abuela de Darío era familia de los de la casona y la conocía bien. Las fotos son de Castello:
El último que visitamos fue el de Valdedo, yendo hacia Malneira en Grandas de Salime y tampoco encontramos tejo. Nos dijeron que había una casona en el lugar y que tenía una capilla pero no sabían si tenía tejo. No lo encontramos.
Todos estos paseos por la geografía astur reconfortan aunque no se encuentre lo que se va buscando, aunque deja un poso de tristeza al contemplar el abandono de las zonas rurales y el desconocimiento que se tiene de estos árboles pluricentenarios que allí estaban. Hace tiempo un amigo me comentó que Asturias era un poco arboricida y -quizás- tenga razón. En general se valora poco el patrimonio y menos el natural. Nos queda un trabajo enorme en este sentido y espero que en los colegios se vaya abriendo la mirada de los alumnos hacia la gran riqueza natural que les rodea.
Hay que confiar en que generaciones futuras sepan mantener y acrecentar el patrimonio natural.
El sábado 20 de abril se celebraron en el Museo Etnográfico de Grandas de Salime las II Jornadas de Recreación de Oficios y Vida Cotidiana. Este museo se encuentra en el suroccidente astur, alejado de casi todo menos del caciquismo imperante por la zona; ha sido creado por Don José Naveiras Escanlar, Pepe el ferreiro, allá por los años 80 del siglo pasado. Gracias al esfuerzo y cabezonería de Pepe, hoy tenemos una joya de los museos etnográficos en Grandas de Salime; las vicisitudes por las que ha pasado solo las sabe él y desde que fué cesado de manera vergonzante el museo solo hace que languidecer. Supongo que en algún momento alguien responsable de la cultura en esta comunidad autónoma tomará cartas en el asunto y empezará a poner medios para sacarlo de la agonía y espero y deseo que no llegue tarde. Este museo tiene una asociación de Amigos del Museo de Grandas de Salime que organiza actividades en él y, entre ellas, la de Recreación de Oficios y Vida Cotidiana que contó con un grupo nutrido de participantes y muchos visitantes que se emocionaban al ver algunos objetos que había en casa de los abuelos o cosas que usaban sus padres … se hizo de casi todo: filloas, embutido, pote de berzas, manteca, mantecadas, se jugó al aro … ha sido un día redondo en todos los sentidos; Pepe anduvo dando un paseo por allí y haciendo sugerencias sobre la finura de la manteca, lo ricos que estaban los mantecados; el tiempo colaboró con un día soleado y caluroso. No se puede pedir más así que esperemos que la tercera recreación sea tan agradable como esta, lo que no es difícil porque la colaboración de la dirección y el personal del Museo ha sido magnífica y el entusiasmo de la Asociación de Amigos del Museo inigualable.
Este museo, que pretende recoger lo que era la vida cotidiana en los primeros años del siglo XX, tiene una capilla y al lado un texuque Pepe mandó plantar para recoger lo que era la tradición de texu y capilla; hace unos años le podaron de manera agresiva y lo pasó mal, ahora parece que está recuperando algo de prestancia, aunque para lo joven que es la copa tiene muy poca hoja.
Si comparamos las fotos de 2010 con la de 2019 no necesitamos decir mucho, una mirada atenta nos da idea de como ha evolucionado.
Desde la visita en octubre de 2011 hasta finales de junio de 2015 se nota el crecimiento de este joven pie ubicado en uno de los laterales de la iglesia de Grandas de Salime.
Este ejemplar de tejo sigue creciendo y aunque tiene alguna que otra hoja amarilla el aspecto es bueno, como podemos ver en la foto.
Grandas de Salime es un concejo del suroccidente astur conocido desde hace bastantes años por su museo etnográfico creado por el señor José Naveiras Escanlar y que tenía un tejo al lado de la capilla como una muestra de lo que era la tradición.
Este lugar -que forma parte del camino de Santiago Primitivo– tiene una iglesia, la de San Salvador, y en su exterior, entre asfalto, se encuentra un tejo plantado en 1991 siendo párroco D. A. Rodríguez Catalina. Mide unos 3 metros de alto y tiene una cuerda de 86 cm. No tiene corra pero la loseta de la acera le deja poco espacio para respirar. En la actualidad su estado es bueno.