Tejos de Gijón

Llovía, era el primer día en el que teníamos la sensación de que el otoño astur había llegado. El paseo en coche por el Gijón rural siempre nos sorprende, sus paisajes tan diferentes al del Gijón industrial, cautivan … esas carreteras estrechas, mal señalizadas que hacen que te pierdas mas de una vez por ellas y que así descubras nuevos lugares; casitas con encanto, perros que ladran de manera testimonial para marcar su territorio pero que solo es eso, pájaros que cantan, mujeres con paragüas y botas de goma que vienen de buscar el ganado que pasta en una finca cercana a la cuadra … todo eso y mas ha supuesto la visita a los tejos de Ruedes y Cenero, que son los dos que el concejo de Gijón tiene de mas de 300 centímetros de perímetro y que están en ese grupo de los 58 como los denominamos, porque ese es el número de tejos de iglesia que tenemos en Asturias con esa característica.

Estas dos tejas cuando las ves en lo lejos dan una imagen soberbia, pero al acercarnos ya podemos comprobar cual es la realidad, que no es otra que poca hoja, copa rala y estado regular. El número de arilas en el suelo es un detalle que nos sorprendió porque era elevado, sobre todo en la de Ruedes (daban ganas de cogerlas y preparar una mermelada al llegar a casa), pero el aspecto es el mencionado antes. Es probable que tanto cemento sobre sus raíces esté pasando factura a estos pies.

La de Ruedes con sus 9 metros de alto y arilas enormes y abundantes es la menor, aunque por la diferencia de perímetro podemos pensar que han sido plantadas en épocas similares, pero esto solo es una especulación mas en este mundo del tejo; en cuanto a la de Cenero, sus 14 metros de altura y una ubicación pésima, al lado de una carretera con bastante tráfico, raíces cubiertas de asfalto y una corra a punto de romper por uno de los lados es la que se encuentra en peor estado.

Jornadas sobre el texu: crónica

un pequeño resumen de estas Jornadas sobre gestión y conservación de tejos y otros árboles históricos celebrados en Gijón los días 1 y 2 de marzo de 2012.

Han sido dos días intensos, sobre todo el primero, que comenzó con una entrañable inauguración por parte del Consejero de Cultura y la Alcaldesa de Gijón.

Se inician las ponencias con la de Ignacio Abella que resultó muy interesante. A continuación la charla de Bernabé Moya (artífice de la nueva Ley de Protección del Patrimonio Árboreo Monumental de la Comunidad Valenciana, de 10 de mayo de 2006), muy completa y de gran atractivo, con planteamientos interesantes para aplicación en esta comunidad autónoma y que ayudarían de una manera evidente a la conservación de nuestro patrimonio natural, tan necesitado.

Tras una pausa para el café continuamos con la conferencia de Mariano Sánchez, conservador del Real Jardín Botánico de Madrid que puso sobre la mesa lo delicado que supone la actuación sobre un jardín botánico, tan singular como bello. A continuación Tomás Díaz disertó sobre los tejos y tejedas como un patrimonio natural y cultural a conservar y proteger, aportando un poco de luz a este tema. Le sigue José Plumed (técnico especialista en arboricultura del Jardín Botánico de Valencia) que nos habló de una serie de prácticas para la conservación de los árboles que forman parte de este BIC. Finalizó la sesión matutina la intervención de Juan Carlos Martínez con una amena conferencia sobre la gestión de los árboles monumentales en el concejo de Gijón.

Un descanso para comer y prepararnos para las conferencias de la tarde que resultaron amenas y que fueron impartidas por Emilio Blanco Castro, etnobotánico que nos habló del patrimonio etnográfico de tejos y árboles monumentales. Dio paso a la conferencia de Fernando Fueyo que disertó, como solo los artistas plásticos saben hacerlo, con esa mirada especial que ellos tienen para contemplar lo que les rodea. A continuación intervino Charles Carpenter que nos habló sobre las técnicas obsoletas en la gestión de árboles viejos y que  ilustró con gran cantidad de fotos. Finalicé yo la sesión hablando del censo de tejos de iglesia y conceyu de Asturias que se concluyó en el año 2011.

A continuación se abrió un coloquio; las intervenciones fueron muchas, variadas e interesantes. Se cerró este primer día con una sensación agradable, y de enriquecimiento ante todo lo allí planteado, no solo por los ponentes sino por los participantes en el coloquio final. Felicitar a los organizadores.

Hoy teníamos una salida de campo para visitar los tejos de Cenero y Ceñal, uno en Gijón y el otro en Siero, que fueron amenizadas con los interesantes comentarios de Ánxel Nava. Aprendimos, compartimos y conceyamos bajo el texu de Ceñal, en un estado de conservación no muy bueno y que esperemos que vaya mejorando con el tiempo, aunque no hay una solución fácil, porque no está en terreno municipal. Dejo una foto realizada en Ceñal que -con esa amabilidad que le caracteriza- me pasó Fernando Justiniano:

Por la tarde había una visita libre al Jardín Botánico Atlántico al que no pude asistir pero que seguro resultó muy interesante.

árboles

En Cenero se convoca a conceyu

El lugar simbólico, ocupado por el texu, era el elegido -hace muchos años- para celebrar las reuniones de vecinos pero esta era una tradición que se fue perdiendo en el tiempo. En el libro «la cultura del tejo: esplendor y decadencia de un patrimonio vital» de Ignacio Abella se habla de este pie «los vecinos juntábanse bajo’l texo cuando había que hacer sextaferias y hablar las cosas del pueblo» (pág. 91).

La noticia de hoy en lne, en su edición de Gijón, nos ha conmovido por la utilización del texu de Veranes como punto de encuentro para tratar un tema de suma importancia para los vecinos de la zona, como es la ubicación de un vertedero de jarofix de la empresa Asturiana de Zinc.

Según se dice en el periódico:

La Asociación de Vecinos «Los 16» de Cenero acordó ayer celebrar una concentración el próximo día 20 de febrero en señal de protesta contra el vertedero que Asturiana de Zinc (Azsa) proyecta para la parroquia.


Teja de Cenero

Cada vez que salimos a ver algún tejo vamos con la ilusión de encontrarnos con un ejemplar sano, cuidado y respetado, pero la realidad  -que es muy tozuda- nos lleva de un disgusto a otro. El censo de tejos de iglesia, con todos los errores, ronda los 270 pies, alguno de ellos muerto pero en un porcentaje reducido; el resto se encuentra en un estado de abandono bastante claro. Cuando llegamos al pueblo y vemos carreteras recién asfaltadas ya empezamos a temer lo peor y es encontrarnos un tejo pavimentado o cubierto de losetas o con estacas haciendo un cercado para el entorno. Obras finalizadas en las que se ha incumplido el Plan de Manejo del Tejo y, cuando llegamos a tiempo, lo que solemos encontrar es cabreo por algún que otro funcionario y sonrisas de hastío de los encargados de la obra. El tejo de Faéu es uno de los últimos pero ahora tenemos el de Veranes, cuyo entorno fue objeto de obras del famoso Plan E.

Cenero es una parroquia del concejo de Gijón, donde Sotiello es una entidad singular con la categoría de lugar.  Cruce de caminos prerromanos y romanos. En Sotiello se encuentra la antigua Abadía de San Juan de Cenero (muy próxima a la Villa Romana de Veranes) que es el templo románico más grande del concejo.

Para llegar al lugar hemos tenido que preguntar varias veces porque la señalización es deficitaria. Una vez allí nos encontramos con una teja con no muy buen aspecto, y una corra enorme que había soportado las obras del Plan E (junio 2010) que supusieron el arreglo del entorno de la Abadía, y eso significa un buen suelo de hormigón.

 

Este pie, de unos 14 metros de altura, hoja escasa y 332 cm de cuerda, según nos dijo el cura de la parroquia, fue plantado el 6 de enero de 1687.

 

Esperemos que soporte las obras y podamos disfrutar muchos años de ella.