Hoy, María R. López, desde La Voz de Asturias, nos cuenta como van los trabajos en el tejo de Pastur para intentar salvar a este monumento natural que un vendaval partió en dos:
Los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente desistieron de «las labores de anclaje» por innecesarias y optaron por «un saneamiento general del ejemplar, que implica su limpieza y la aplicación de antiparásitos». En esta tarea, con infinita paciencia, han estado empleados las últimas dos semanas en la zona baja del tronco. Una pequeña motosierra y una cuchilla les permitieron ir eliminando muy poco a poco la parte dañada y que cicatrizase el tronco. Retiraron la madera podrida y la zona afectada por hongos, mientras protegían la mitad del árbol que aún sigue viva.
Esta es la delimitación prevista en el decreto donde se recoge la declaración de monumento natural y del que interesa recordar (el subrayado es mío):
art. 8 Estudios de impacto ambiental
La existencia del Monumento Natural deberá ser tenida en cuenta en los estudios preliminares de impacto o en los estudios de impacto ambiental de aquellos proyectos o actividades susceptibles de afectarlo y deberá ser valorada en consecuencia.
art. 9 Divulgación y seguimiento
La Consejería competente en materia de espacios naturales protegidos se encargará de difundir los valores naturales del Monumento Natural y el interés de su conservación, a través de los programas de educación ambiental. Asimismo, periódicamente se realizará un informe sobre el estado de conservación del Monumento y la observancia de lo dispuesto en el presente Decreto.

