César Palacios en su blog comenta, con el título que lleva la entrada, el decálogo ético publicado hace unos días. Agradecer su difusión pues -entre todos- podemos lograrlo. De su artículo, resalto:
Por suerte para todos, poco a poco estos árboles excepcionales, los seres vivos más viejos del Planeta, son cada vez más admirados. Convertidos en reclamo turístico, desgraciadamente su interés botánico, cultural y ahora también económico no se ha traducido en una protección a ultranza de tan sensibles ejemplares. Todos vamos a verlos, a tocarlos, a abrazarlos, pero muy pocos de estos árboles cuentan con mecanismos reales de control, gestión y uso, con medios materiales, humanos, técnicos y económicos específicos que les mitiguen el paso de los años y la presión de los turistas, de nosotros mismos.

http://www.iieh.org/ambiente/articulos_ambiente01.php
Guillermo Agudelo Murguía: Alterando el ambiente.
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6. El turismo ecológico
[…] Al respecto Jorge Chávez de la Peña, en su artículo “¿A dónde llevan los excesos del ecoturismo?” […]
7.La conservación ecológica
[…] ¿Qué es lo que se pretende conservar? Al parecer, queremos tener una especie de zoológicos para la diversión de los niños. Los ecosistemas han sido reducidos a islas y ahora se llaman parques, que tienen graves problemas. […]
8. La restauración ecológica y ecofilosofía
[…] O sea la restauración, independientemente de las formas que pueda revestir está diseñada para hacer una compensación por el daño ambiental y es así como se le justifica. Lo que la tecnología ha destruido la tecnología puede también repararlo. […]
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