Este tejo tiene una pequeña historia contada por un vecino y es que hace unos 40 años el gran tejo que había en la esplanada de la iglesia de Santa María de Tanes fue arrancado, seguramente porque se encontraba en mal estado, y el cura decidió plantar otro el mismo día. Se halla protegido por un cerco de alambre, al lado de un bebedero y el aspecto es bueno, el color de sus hojas de un verde intenso y un tronco recio. El lugar merece una visita.
Según se recoge en el Madoz (1815-1850), pág. 405, «la iglesia parroquial (Santa María la Real) se halla servida por un cura de primer ascenso, y patronato de S.M. También hay cuatro ermitas que ninguna particularidad ofrecen»