Un buen día para viajar por los tejos del occidente astur

hoy, gracias a la invitación de Pablo Vázquez Otero, hemos viajado un poco en la radio por algunos lugares con tejos en el occidente astur. Los compañeros de programa extraordinarios; es un placer poder viajar desde casa.

El paseo fue corto porque el tiempo es escaso y más en la radio. Solo pudimos hablar de los tejos del concejo de Allande y los del concejo de Teverga y del tejo de Salas. Faltan lugares emblemáticos del occidente como son Samartín de Ondes en Belmonte, el pueblo de Rozadas en Boal, Sanjuliano en Cangas de Narcea, Sandamías en Pravia (lugar para llevar un libro y disfrutar de ese entorno tan cuidado y tranquilo), Busqueimado en Santalla, Santamarina en Taramundi, Molejón en Vegadeo y Martul en Villanueva de Oscos. Todos merecen una visita con mirada abierta al entorno, conjuntos singulares por diferentes motivos y que nos dejarán un buen recuerdo en nuestra memoria de viajero.

Gracias, Pablo, por dejarnos un espacio en las ondas para hablar un poco de tejos. Siempre se dice que lo mejor del viaje no es el llegar sinó el camino; en el caso de los tejos no se cumple pues, aunque el camino es importante, cuando llegas el espectáculo está servido: paisaje que nos permite pensar, ritmos pausados que nos invitan a la evocación, el poder escuchar otros sonidos. Un lujo.

Tejo de Sandamías

Sandamías es una parroquia del concejo de Pravia, según el Madoz «con buena ventilación y clima sano» y que dista de la capital del concejo 7.5 km y según los datos recogidos por sadei en su nomenclátor el número de habitantes en 2008 era de 52 personas.

Posee una iglesia preciosa, bajo la advocación de San Donato, y un tejo de 204 cm de cuerda con buen aspecto a pesar de ser el vertedero de algunos al dejar allí alguna que otra tabla. Su tronco está comido por la hiedra, pero -por fortuna- no tiene corra.

El entorno es digno de visitar, pudiendo disfrutar de alguna que otra ruta que no nos dejará indiferentes. Antes de llegar a la iglesia nos encontramos a la derecha con otro tejo de buenas dimensiones que está lleno de vida, no tiene corra, ni asfalto.

El tejo visto desde un prado cercano: