Tejo de El Condado

El Condado (El Condao) es un lugar y parroquia del concejo de Laviana situado en el centro de la comunidad autónoma, con una extensión de 130,99 kilómetros cuadrados y limitando al norte con Bimenes y Nava, al sur con Aller, al este con Piloña y Sobrescobio y al oeste con San Martín del Rey Aurelio y Mieres.Los principales núcleos de población por numero de habitantes de este concejo son: Pola de Laviana, Barredos, Villoria y El Condado con unos 18 km2 y 500 habitantes en 2025 (sadei) de los que solo 27 son menores de 14 años; población envejecida que condiciona mucho el futuro del concejo. Cruzado por el río Nalón, presenta un relieve típico de valles y montes destacando Peña Mea con sus 1561 metros.

Forma parte de la comarca del Nalón y gran parte de su territorio está incluido en el Espacio Protegido de las Cuencas Mineras; en la margen derecha del río Nalón, El Condado, es un lugar agradable para disfrutar de un paseo y del clima que según Madoz «es bastante sano», la gente es acogedora.

Ubicado a unos 5 kilómetros de la capital del concejo, destaca el torreón que es BIC; en un alto no tiene fosos ya que las barreras naturales lo hacen innecesario. También la iglesia parroquial, bajo la advocación de San Esteban, que fué destruida poco antes del inicio de la Guerra Civil, perdiéndose su retablo barroco. En el exterior de la misma se encuentra un tejo centenario en bastante mal estado como se puede ver en las fotos tomadas esta primavera. Han plantado otro ejemplar pero no parece que esté creciendo bien, demasiadas ramas secas para ser tan joven.

Tejo de Carrio

El concejo de Laviana, en la zona central asturiana, posee algunos ejemplares de tejo de iglesia significativos y quizás, el más armónico con el lugar sea el de Carrio. Esta parroquia del concejo de Laviana ubicada en la parte suroriental, a unos 290 metros de altitud, tiene una extensión de 2,43 km y una población de 86 habitantes en 2020 (nomenclátor sadei); dista 1,5 km de la capital del concejo y 30 km de Oviedo.

Llegar al tejo no es fácil, desde la carretera AS-17 hay que tomar una desviación y llegamos a un pueblo con casas muy juntas, con muy poco espacio entre ellas y que hace difícil la circulación de vehículos de cuatro ruedas debido a lo estrecho de las mismas, como diríamos en Asturias, son caleyes asfaltaes. En el barrio El Cantil nos encontramos con la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios -cuya fábrica data del siglo XVIII- y el cementerio; a la izquierda de la iglesia hallamos en un lugar destacado y rodeado por una corra de piedra un ejemplar de teja.

Este ejemplar tiene una copa rala y el color de la hoja es verde pero con poco brillo; bastantes hojas marrones y -en general- poca vitalidad en todo el pie. Merece un poco de atención. Dejo unas fotos resumen de la visita.

Tejos de Laviana

Laviana es un concejo de la zona central de Asturias que tiene varios tejos de iglesia en el censo de tejos, todos ellos en un estado de conservación mejorable y de los que solo uno supera el perímetro de 300 cm que es el que hemos establecido como límite inferior para hacer una revisión anual de los tejos de iglesia y conceyu de Asturias. Este ejemplar es el de El Condado y su afianzamiento a la vida es digno de resaltar; en la última visita el aspecto era deplorable, parecía un palo con alguna hoja. 

Esta es la perspectiva buena de la teja que con sus 335 cm de cuerda y unos 10 metros de alto agoniza de manera lenta e irreversible, porque desde el otro lado tenemos esta otra que impresiona mucho mas:

Tejo de El Condado

Esta localidad del concejo de Laviana que pertenece a la parroquia de San Esteban es famosa por su torreón (Monumento Histórico Artístico que se atribuye a la época romana) y tuvo un pasado agrícola importante a tenor del número de hórreos y paneras existentes (en la actualidad hay unos 70 de los 93 que había en 1930) y  17 molinos localizados, pero lo que nos interesa a nosotros es el tejo que está en la plaza de la iglesia.

Su lamentable estado no hace presagiar nada bueno para su futuro y demuestra el poco respeto que algunos tienen por los árboles.

La corra de piedra de dimensiones considerables encorseta a un ejemplar de tejo hembra de 335 cm de cuerda que agoniza. Múltiples podas,  hongos e inscripciones en el tronco dan al mismo un aspecto mas que penoso. Aunque aún le queda una rama que nos indica un poco lo maravilloso que pudo ser en sus mejores tiempos.

Dejamos una foto del mismo que encontramos en «Laviana: semblanzas históricas y otras», en ella se puede apreciar la copa.