A las afueras de Las Arenas, en el concejo de Cabrales, nos encontramos con un lugar en el que se percibe tranquilidad y armonía y es el campo en el que está ubicada la iglesia abacial de Santa María de Llas y un conjunto de plantas y arbolado que completan el cuadro -del que destaco un ejemplar de tejo hembra- al que se suma el sonido cadencioso de un río, conocido por el arroyo Ribeles. Todo allí te invita a quedarte un largo rato, la limpieza del lugar es otra de las cosas a reseñar. De todas las veces que lo visité solo una estaba abierta la iglesia que fue declarado el 06-03-1992 Bien de Interés Cultural (BOPA 20/03/1992) y que merece una visita sin premura de tiempo. Se llega al lugar por la carretera que nos lleva hacia Arangas (AS-345).

Todo está cuidado y es un lujo poder estar ahí, más en un día soleado como el de este otoño que estamos viviendo en Asturias.
En el campo de la iglesia hay numerosos ejemplares de tejos, uno muy joven, otros más vetustos y luego, la teja centenaria que está a la entrada. Múltiples plantas completan el cuadro. Hacía bastante tiempo que no lo visitaba y su aspecto era mejor que lo recordaba, aunque la foto de 2018 la copa estaba mejor que ahora; aunque nada que ver con la de 2015.


Este ejemplar de teja, de unos 264 cm de perímetro y casi doce metros de altura, tiene el tronco con una pequeña abertura de la que está saliendo una planta. Las fotos fueron tomadas a principios de este otoño







Espero que siga todo con este orden y armonía y que en la próxima visita el conjunto esté tan bien conservado y los tejos sigan así.