Tejos de La Mesa

La Mesa (A Mesa) es un lugar del Camino de Santiago en el concejo de Grandas de Salime que posee una iglesia ubicada en un lugar privilegiado, con un entorno cuidado aunque el paisaje lleno de eólicos no favorece el disfrute del mismo.

Hace unos diez años, en una visita a la zona paramos a descansar en el campo de la iglesia y allí había un par de ejemplares de tejo, chiquitinos y protegidos por un cercado (gracias a quien los plantó y cuidó); este verano lucían hermosos.

La aldea, de la parroquia del mismo nombre, tiene en la actualidad 15 habitantes (sadei, ine 2023) y parece que su actividad principal está alrededor del Camino Primitivo, sin olvidar el sector ganadero dedicado a la explotación de carne roxa.

Dejo unas fotos en las que se puede ver que estos dos ejemplares están lozanos y espero que sigan ahí unos cientos de años.

Tejo de Taramundi

Hace una temporada, un amable visitante del blog, Gustavo, nos indicó la existencia de algún tejo en el concejo de Taramundi, que hasta el momento no figuraba en el censo de tejos y aprovechando unos días de descanso hasta allí nos acercamos para verlos, medirlos y fotografiarlos. 

Taramundi es un concejo del suroccidente astur con una población que no llega a los mil habitantes y cuatro parroquias, una de ellas con el mismo nombre que el concejo y las otras son las de Ouria, Bres y Veigas. Su actividad principal es la ganadería y la agricultura, con un peso interesante del turismo de naturaleza dada la gran riqueza de su paisaje, que está amenazado de forma grave por la implantación de numerosos parques eólicos.

En la parroquia de Taramundi hay un tejo en el campo de su iglesia (San Martín de Obispo) de no muchos años porque su tronco tiene 67 cm de cuerda y la altura unos 550 cm. El estado del pie es bueno, aunque la copa  está algo descompensada porque ha sufrido alguna poda (el hormigonado y empedrado de parte del suelo no parece haberle afectado).

Allande, tejos y eólicos

Este precioso concejo tiene un patrimonio natural considerable que hace juego con su paisaje.  De visita a los tejos de Santa Coloma, esta vez con sol, pasamos por Bustantigo y en el alto del mismo nombre vimos algún movimiento de tierras que nos hizo pensar mal, un poco mas allá nos encontramos con máquinas trabajando para acondicionar el lugar para los eólicos, la peste del occidente, que todo lo invaden. Es muy triste contemplar estas tierras con esos verdes increíbles, casas con teja de pizarra y población dispersa y escasa que son un paraíso para el turismo (hay una ruta entre dos teixos) y ver como se hipoteca su futuro con la instalación de estos elementos que impactan de forma negativa sobre el paisaje. No podemos recomendar a los amigos y conocidos que visiten la zona, no sería serio recorrer tantos kilómetros para encontrar eólicos, por muy bella, que sea la teja de Santa Coloma, que lo es.