El tejo, árbol mortal y curativo a la vez, es objeto de investigación por sus propiedades curativas. La noticia que he podido leer hoy al respecto habla de las propiedades que posee relacionadas con el corazón. Su título es curioso: «una mata que mata, pero también salva vidas»:
El problema fue solucionado por los expertos de Tubinga con la ayuda de la naturaleza. Las cicatrices progresivas desaparecen si sobre el tejido circundante se aplica un medicamento llamado “paclitaxel”, sintetizado del taxol, que ataca la formación de tejidos protuberantes sobre las cicatrices y facilita la estabilización de las arterias.

