Tejo de Faedo

La toponimia asturiana tiene algún que otro nombre repetido en sus concejos y un ejemplo de ello es el de Faedo. En este caso el Faedo pertenece al concejo de Quirós y es un lugar de la parroquia de San Juan de Casares (Casares, Faedo, Fresnedo, Toriezo, La Pachuca, La Vigutierre y La Muela) ubicado a la orilla izquierda del río Trubia. A unos 532 m sobre el nivel del mar, se llega al lugar por una caretera muy empinada y estrecha desde la capital del concejo. Su población es de 20 habitantes en 2025 (sadei) y a su lado transcurre la Senda del Oso que es resultado del aprovechamiento de un antiguo ferrocarril que transportaba el mineral extraído de las minas de la zona y que en la actualidad es frecuentada por ciclistas principalmente.

A la derecha de la hermosa capilla del Santo Ángel, incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias, se encuentra un tejo centenario al que hacía mucho tiempo que no visitaba. Las tortuosas carreteras de este concejo no animan a ello, aunque cuando se llega la paz que allí se respira compensa todo. Allá por el año 2010 acababan de arreglar los caminos y la presencia del hormigón era más que notoria; el tejo no fue ajeno y lo rodearon de ese material; agobiaba verlo así y daba la sensación que igual no lo soportaría. Al final, 16 años más tarde, ahí está con algo menos de hoja y rebrotes enormes, mucha poda. No se lo merece.

Dejo unas fotos de la visita,

Tejo de Muriellos

Muriellos (Muriel.los) es un lugar y parroquia del concejo de Quirós, en la falda oeste de la sierra del Aramo y se llega por la estrecha, empinada y sinuosa carretera QU-2 que sale de la AS-230. En lo alto del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de Santa María de nave única y que necesita un poco de mantenimiento. Tiene 23 habitantes en 2025.

Nos encontramos con un habitante del lugar que comentó la poca gente que vive allí durante todo el año, citando solo dos familias; el resto son personas que ocupan las casas familiares en época de vacaciones. Es curioso encontrar una piscina en un lugar con tanta pendiente y nos dijo que la habían hecho unos vecinos del pueblo hace unos 50 años y es privada. Las vistas son hermosas y desde allí salen algunas rutas de montaña.

El tejo está regular, sirve de cierre de una finca y las fotos dejan ver el estado de abandono en el que se encuentra. Sería interesante que se pusieran en contacto con el dueño de la finca e intentar quitarle todos esos troncos, cables de púas, cuerdas.

Tejo de El Condado

El Condado (El Condao) es un lugar y parroquia del concejo de Laviana situado en el centro de la comunidad autónoma, con una extensión de 130,99 kilómetros cuadrados y limitando al norte con Bimenes y Nava, al sur con Aller, al este con Piloña y Sobrescobio y al oeste con San Martín del Rey Aurelio y Mieres.Los principales núcleos de población por numero de habitantes de este concejo son: Pola de Laviana, Barredos, Villoria y El Condado con unos 18 km2 y 500 habitantes en 2025 (sadei) de los que solo 27 son menores de 14 años; población envejecida que condiciona mucho el futuro del concejo. Cruzado por el río Nalón, presenta un relieve típico de valles y montes destacando Peña Mea con sus 1561 metros.

Forma parte de la comarca del Nalón y gran parte de su territorio está incluido en el Espacio Protegido de las Cuencas Mineras; en la margen derecha del río Nalón, El Condado, es un lugar agradable para disfrutar de un paseo y del clima que según Madoz «es bastante sano», la gente es acogedora.

Ubicado a unos 5 kilómetros de la capital del concejo, destaca el torreón que es BIC; en un alto no tiene fosos ya que las barreras naturales lo hacen innecesario. También la iglesia parroquial, bajo la advocación de San Esteban, que fué destruida poco antes del inicio de la Guerra Civil, perdiéndose su retablo barroco. En el exterior de la misma se encuentra un tejo centenario en bastante mal estado como se puede ver en las fotos tomadas esta primavera. Han plantado otro ejemplar pero no parece que esté creciendo bien, demasiadas ramas secas para ser tan joven.

Tejo de Ladines

Ladines es un pequeño pueblo, ubicado en la ladera soleada de una montaña que permite contemplar la ruta de Alba y la Sierra del Crespón o el picu Cullargayos. Se llega por una carretera sinuosa (SC-2) que tiene su encanto y a la entrada del pueblo nos encontramos con una panadería artesanal que da una pista de lo que allí vamos a encontrar: calidez y entorno cuidado; el pueblo está formado por un conjunto de casas tradicionales y típicas del lugar (arquitecturas de muros de piedra con corredores y galerías de madera), cuadras y hórreos, aunque desde mi última visita se han reformado algunas de ellas llenándolas de ventanales que no encajan con la arquitectura tradicional asturiana. El lugar sigue siendo hermoso y merece visitarlo y pasear por sus caminos o bien iniciar alguna ruta que parten de allí. Hay un restaurante Texu que solo sirve menú degustación y practica la denominada cocina de autor.

Esta parroquia del concejo de Sobrescobio tiene dos entidades singulares El Castrín y Ladines, aunque el primero en los datos publicados por sadei no tiene habitantes y Ladines cuenta con 67, de los que tres son menores de 14 años y 24 mayores de 65.

En lo alto del pueblo se encuentra la iglesia de San Pedro, data del siglo XI-XII aunque fue reconstruida en 1640 se llevaron a cabo obras en s.XVIII; está bien conservada aunque se ven algunas humedades. Presenta varios estilos arquitectónicos reflejo de las sucesivas restauraciones.

Al lado de la iglesia se encuentra un tejo centenario y bajo su copa, pegado al tronco, un elemento mueble que no tendría que estar ahí; ese banco debiera ser eliminado con cuidado de no hacer daño al tejo aunque parece que es algo que les gusta porque en 2008 había uno no tan pegado al tronco como el actual.

El estado de este pie no es el mejor, ya hace unos años una mujer nos comentó que desde las obras estaba triste y así sigue, aunque derrocha flores, el color de la hoja dista de ser lozano. Dejo unas fotos realizadas a finales de este invierno,

Tejo de Nava

Ayer visité Nava, capital sidrera asturiana, sede del museo de la sidra y un lugar con encanto. En la capital del concejo del mismo nombre han plantado hace unos años un tejo a los pies de la iglesia de San Bartolomé que no tenía la mejor ubicación debido a lo escaso del terreno, pero ya se sabe que los tejos son ejemplares duros y resistentes así que cabía esperar que aguantara. Pero lo de ayer duele verlo y no solo por lo colmatado del terreno. Las fotos dan una idea de la situación en la que se encuentra. Una eslinga atada al tronco de este joven ejemplar para sujetar una carpa ubicada en la plaza del pueblo; es un atropello a este ser vivo silente. Da mucha pena verlo y yo poco espero de los gestores en temas de tejos, pero deseo que alguien de ese ayuntamiento termine con esta tortura.