Lamento profundamente tener que poner esta entrada cargada de negatividad. Siempre que visito un ejemplar centenario y protegido por la Administración voy con cierto temor por lo que allí me puedo encontrar, porque la realidad suele ser que se protege administrativamente pero nada más. El caso de Santa Coloma es uno de los más claros. Doble figura de protección y un abandono evidente.

tejo joven de Santa Coloma con sus raíces abrazando el muro.
Ser Sitio Histórico y Monumento Natural parece que no conlleva nada bueno para el ejemplar objeto de esta tutela por partida doble. Desde arriba -en la carretera- el conjunto parece sólido, el problema es cuando nos acercamos a estos centenarios y la realidad se impone; el joven ensamblado con el muro que en días de niebla, orbayu o lluvia luce hermoso pues se acentúa el color de las raíces y dan ganas de quedarse allí contemplando esta belleza y el tejo incluido en el censo con un aspecto deslucido. Este otoño, caluroso y con poca lluvia, que ha venido precedido de un verano con escasas precipitaciones, hace que todo esté más seco de lo conveniente y estos ejemplares lo acusan de manera evidente. El que es objeto de protección da pena verlo, una copa lábil, el suelo con rodadas de lo que parece ser un quad, y demasiadas ramas secas provoca un sentimiento de tristeza.
¿Quién es el encargado de protegerlo? ¿la administración regional? ¿la local? ¿el arzobispado? Me gustaría tener claro este aspecto en pos de poder acudir a los responsables para que hagan la tarea que tienen encomendada. Se agradece la información al respecto de cara a que la sociedad pueda ayudar a que estos ejemplares sigan con nosotros otros cientos de años más.
Las fotos que acompañan a esta entrada (en esta ocasión no hay vídeo) no reflejan exactamente lo que allí hay, pero dan una idea; la realidad es peor.









