Hace unos cuantos años, allá por el 2010, un amigo de los tejos –Fernando Justiniano– nos avisó de la existencia de este ejemplar que no estaba en el censo inicial y fuimos a verlo; estaba bien, era joven y tenía sitio suficiente donde crecer a su aire.
El año pasado, en la visita que hicimos al texu de Santibanes de la Fonte, paramos a hacerle unas fotos y pudimos comprobar que sigue creciendo con ganas y el aspecto no podía ser mejor, como se puede ver en la foto, tomada en el verano de 2018.

