Este ejemplar, monumento natural, sitio histórico, que muere lentamente, despidiéndose de una forma sutil de aquellos que saben ver su situación, se halla en el cementerio de la localidad rodeado de lápidas, cemento, flores … está a la espera del permiso del Arzobispado para poder empezar con el plan elaborado en el CETEMAS para intentar salvarlo, según se dice en la noticia que ayer publicó La Nueva España.
Esperemos que no se demoren mucho en el tiempo y que esta técnica sirva para que este pie continúe muchos años entre nosotros.
¿Plan de Manejo del Tejo?



