Ayer domingo, apareció publicada en la edición digital de La Nueva España una carta, que nuestro amigo Ignacio Abella envió al periódico para defender al árbol (el título de la carta es el de la entrada). Breve y clara, expresa bien cuales son los sentimientos ante esta nueva «obra» que se lleva a cabo en este concejo de Llanera, que terminará siendo conocido entre los aficionados al mundo del tejo como un lugar donde vivir se hace complicado para esta especie.
De la misiva resaltamos:
Una vez más, nos vemos obligados a apadrinar el patrimonio histórico y cultural que representan estos ancianos y a denunciar el auténtico exterminio que se está produciendo con la connivencia de una Administración sorda, muda y ciega, que no termina de comprender el inconmensurable valor de estos árboles tan estrechamente ligados a la propia identidad, cultura y tradición asturianas.
