Amable Vallina, hombre de Bimenes, lleva casi toda su vida plantando árboles, en especial tejos. Va a recibir, el sábado 26, un homenaje de los Trabajadores Especializados en Poda y Arboricultura TREPA. La Nueva España en una crónica de Mariola Menéndez nos cuenta un poco de su historia:
Fue el padre de este minero jubilado el que le inculcó su amor por los árboles. Recuerda que su afición le viene de la niñez, cuando ayudaba a su progenitor, Luis Vallina, a injertar unos castaños. Sació su interés y curiosidad en los libros y aprendió muchos de sus secretos, quedándose cautivado por el tejo y el misterio que le rodea. Vallina destaca que es considerado «un árbol sagrado, y era alrededor del que se reunían los vecinos». Incluso asegura que fue en torno a uno de estos árboles totémicos de Melendreros donde se fundó el concejo de Bimenes.
Esperemos que este reconocimiento a este hombre sirva de punto de partida para que las instituciones reconozcan la labor callada de personas que, como él, trabajan por la naturaleza.



