El tejo de Villanueva

El otro día, leyendo el diario El Comercio, en su edición digital me encontré con una noticia -firmada por Laura Castro– que hablaba de los orígenes del Reino en el monasterio de Cangas de Onís, y para celebrarlo pues se reunieron en torno a una cena monacal a base de platos inspirados en «El nombre de la Rosa»; este lugar -con un gran atractivo- tiene un tejo centenario al que están cuidando desde la dirección del Parador, cosa que se agradece porque ha sufrido mucho con las obras realizadas en el entorno. En la actualidad ha recuperado hoja y prestancia; es de lamentar que el tejo que habían plantado enfrente se ha secado. Con los tejos nunca se sabe.

Tejo de Villanueva

Villanueva de Cangas es una localidad del concejo de Cangas de Onís que se encuentra en una de las orillas del río Sella, con un parador en el que fué Monasterio de San Pedro de Villanueva, declarado monumento Histórico Histórico Artístico en 1907. En el exterior se encuentran dos tejos, en no muy buen estado ninguno de ellos, con una diferencia de edad mas que considerable, eso sí, el entorno muy cuidado pero el viejo ejemplar está rodeado de focos, placa indicadora … lo que no favorece nada su vida. Del otro, mejor no decir nada, solo con verlo ya da una idea de como se encuentra, su tronco ha recibido podas y -el pobre- sobrevive a duras penas.


La cuerda del mayor es de 367 cm y la altura de unos 15 metros y aunque no tiene corra ni está asfaltado hasta el cuello su estado es malo. Algunas personas opinan que está así desde las obras de mejora del entorno.


Hay un vídeo en el blog de Ignacio Abella que merece la pena ver.

Tejo de Villanueva

La localidad tevergana de Villanueva, distante unos cuatro kilómetros de la capital del concejo, posee una iglesia cuya construcción data de los siglos XI y XII. Esta edificación, actualmente en obras, tiene como elemento a destacar, una pila bautismal cuadrada con motivos zoomórficos y los capiteles de los pilares, en los que predomina la temática animal.

En el exterior de la misma, rodeado por un muro de piedra y cubierto de  hormigón se encuentra un tejo, de 175 cm. de cuerda, en un estado no muy bueno. Además de la corra, el pie ha sido podado y como nos comentaron unas vecinas no está pasando por su mejor momento.