hace un tiempo alguien nos comentó (¡gracias!) -lamento no acordarme- que había un tejo joven en San Martín de Vallés, en el precioso concejo de Villaviciosa. Hasta allí fuimos el otro día; de paso, aprovechamos para visitar el de Samartín del Mar, y cuando llegamos al lugar no había ningún ejemplar. Tampoco encontramos nadie a quien preguntar así que esta posible alta en el censo se quedó en nada; eso sí, disfrutamos del viaje y del paisaje. Sol y temperatura agradable, así como la compañía, han dejado un buen recuerdo del paseo. Antes de llegar paramos un rato en el área recreativa de Campos de Lluexe, cuya visita recomiendo. Dejo unas fotos del lugar.
Hace unos cuantos años, una visitante de la bitácora, Susana, nos mandó un correo indicándonos que había un nuevo miembro en el censo de tejos. Vamos lentos como los tejos y hasta este año no nos hemos podido acercar a conocerlo. Hay que decir que va creciendo estupendamente, desmelenado, y con una protección para que pueda desarrollarse sin molestias.
Castiellu (Castiello) es una localidad del concejo de Cabranes, en la parroquia de Torazu -con la categoría de lugar- a unos 360 metros de altura y a 3,5 kilómetros de la capital del concejo (Santolaya); con 17 habitantes (nomenclátor de sadei) en 2020. Su nombre se debe, según se dice en el Diccionario Geográfico de Asturias (pág. 261) a la existencia de un castillo en las proximidades de su ubicación actual.
En lo alto del pueblo nos encontramos con la capilla del Santo Ángel de la Guarda, que fué reformada por los vecinos de Castiello en 1906, y que está cuidada como el resto del pueblo. Hay que subir un tramo corto pero con una pendiente considerable y en la parte trasera de la capilla está un tejo joven, plantado en 2014 (fué un regalo de Conchita según nos comentó Pepito).
El concejo de Sariego, armonioso y cuidado, tiene una zona denominada los Llanos de Carabiego y allí se ubica la iglesia de Santiago de Sariegu (forma parte de uno de los Caminos de Santiago) y en su campo hay un tejo joven que no figuraba en el censo incial y que supone un alta, lo cual siempre es una buena noticia. Tengo que agradecer a José González el envío de información y fotos de este ejemplar.
Tejo de Carabiego
Acercarse a este concejo es siempre agradable, su ritmo pausado, ese paisaje sin apenas montañas con praderías y algún que otro roble de gran porte salpicando las distintas fincas, con ganado vacuno que observa al caminante como invitándole a quedarse. Llegar a la iglesia no es complicado; con mucho espacio para que destaque el edificio y, al otro lado de la carretera, está el cementerio que posee una zona de compostaje, lo que da una idea de lo respetuosos que son en la zona con el entorno.
El tejo da un poco de pena, un ejemplar tan joven (no llega a dos metros de altura) debiera tener mejor aspecto. Le han podado y tiene bastantes rebrotes y hojas secas. Espero que pueda recuperarse y crecer ya que el entorno así lo favorece.
De visita por Los Oscos donde hay ejemplares notables con una figura que atrae las miradas de los que por allí pasan nos encontramos en la carretera comarcal VO-2 el pueblo de Pasarón (entidad singular -con la categoría de aldea- de la parroquia de Vilanova en el concejo de Villanueva de Oscos, a unos 700 metros de altitud sobre el nivel del mar y 11 habitantes en 2020 según nomenclátor de sadei; el diccionario Madoz dice del lugar «ayunt. y felig. de Sta. Eufemia de Villanueva de Oscos (V).Pob. 7 vec., 36 almas) y al pie de la misma, en una finca, una construcción que parecía una capilla de camino aunque le faltaba la cruz y un ejemplar de tejo; dimos la vuelta para comprobar que era así y allí estaba una edificación con necesidades de conservación y un tejo en mal estado. Este es un alta en el censo, pero la sensación es agridulce.
El pobre pie, de unos 74 centímetros de cuerda y unos 5 metros de altura está rodeado por un alambre de pinchos oxidado, que sujeta unas tablas que debieron pertenecer a alguna portilla; muchas pisadas alrededor hacen sospechar que igual atan a algún animal al tronco. Sus hojas pardas, algunas secas, mucha poda, rebrotes por todos lados nos indica lo que está sufriendo.
Esta capilla, sin cruz, con el tejado algo deteriorado y su interior también, está en una finca privada.
Esta bitácora es un trabajo personal pero no podría ser posible sin la aportación de información que hacen los amigos de los tejos indicándome donde hay un tejo de iglesia o bien lugares con tejos civiles dignos de visitar (este es un tema que no puedo llevar adelante por la gran cantidad de ejemplares que existen en Asturias con estas características; no obstante, tengo una carpeta de tejos civiles que va creciendo con el tiempo por si en algún momento se puede hacer una relación de los mismos). Uno de los amigos de los tejos es Eduardo Muñoz Soult, que avisó, allá por 2017, de la existencia de un tejo que no estaba en el censo de tejos de iglesia y conceyu y se ubicaba en la localidad de Santamarina y al que agradezco desde aquí la información aportada.
Algo tarde, por fin pude ir a conocer a este precioso ejemplar, ubicado en un lugar hermoso. El conjunto ermita-tejo es sobrio, sugerente, con tanto silencio acumulado que dan ganas de quedarse. El tiempo se portó, hacía viento pero no llovió así que fue un buen día.
Santamarina (Santa Mariña) es es una entidad singular con la categoría de aldea de la parroquia de As Veigas en el concejo de Taramundi. A unos siete kilómetros de la capital del concejo, una altitud de 653 metros, 8 habitantes (según el nomenclátor de sadei para 2019) y seis viviendas, alguna de ellas dedicada al turismo rural y en otra hay un taller de navajas. Al final del pueblo se encuentra la capilla de Santamarina que celebra la fiesta el 18 de julio, incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias.
Se deja el coche en una plaza que hay al lado de la carretera AS-21 y se llega dando un paseo hasta el tejo; de camino se ven muchos ejemplares de considerable tamaño, con hermosas copas y -un poco antes de llegar- a la izquierda hay un finca con un pie que parecía tener melena como se puede ver en la foto.
El tejo de Santamarina es un ejemplar joven, ubicado en el campo de la iglesia formando un conjunto armonioso; la capilla está en un alto y no hace mucho que fué arreglada así como el camino empinado que nos lleva al lugar desde la carretera. El tejo tiene poca hoja, es de esperar que adquiera algo de lozanía según avance la primavera; el tronco retorcido e inclinado y copa descompensada le confieren singularidad. Dejo unas fotos de la visita.