No se puede hacer peor ¿o sí?

tejo de Ables, 16 junio 2013Algunas veces la vida nos depara sorpresas agradables y uno disfruta enormemente con esos momentos donde todo parece que encaja, pero la realidad es la que es y ayer nos encontramos con una desagradable sorpresa y es comprobar como -de nuevo- el Ayuntamiento de Llanera concede licencia para realizar obras (y van tres) en el entorno de un tejo centenario. Hace unos años fue Veyo, no hace mucho fue San Cucao y ahora nos toca Ables. La falta de respeto hacia estos ejemplares ya no nos tiene que sorprender, pero nunca pudimos pensar que serían capaces de facilitar este atropello.

Ponen en boca de Tolstoi una frase que nos viene bien para este tema: hay gente que pasa por el bosque y solo ve leña para el fuego. Buscando fotos del tejo antes de esta «actuación» la indignación crece y se ve acompañada por una sensación de impotencia. Hemos realizado un pequeño vídeo, que queremos compartir con los visitantes del blog. Continuar leyendo «No se puede hacer peor ¿o sí?» →

el tiempo pasa … ¿para que sirve el Plan de Manejo del Tejo?

No tenemos muchas posibilidades de conseguir fotos de tejos  de años consecutivos, pero hay un caso reciente  en el que se vio afectado un tejo por unas obras realizadas, ubicado en Lineres, en el concejo de Llanera (cuenta este concejo con una serie de ejemplares de tejo de gran porte, tanto de iglesia como en fincas privadas), que podemos ver en cuatro fotos, sacadas desde el 2007 (esta no es nuestra y no recuerdo quien nos la envió, por lo que pido disculpas) al 2010 y podemos observar cual ha sido su evolución desde antes de la realización de las obras de urbanización hasta el momento actual. Las denuncias al seprona no han servido, el ayuntamiento y la comunidad autónoma parece que no han hecho los deberes; en fin, caminamos por un sendero que nos lleva a la desaparición de ejemplares de gran porte sin que hagamos gran cosa por evitarlo.

Las fotos hablan por si solas:

Tejo de Veyo: obras varias

Hace una temporada me encontré con un amigo que me comentó han arreglado el texu de Veyo. Mi primera sensación fue de temor ante lo que se considera «arreglar» en algunos lugares. Ayer me pude acercar y contemplar como se incumple el Plan de Manejo del Tejo por parte de instituciones que están obligadas a su aplicación como establece su artículo 2:

Artículo 2.-Observación de su cumplimiento
Las entidades, organismos o corporaciones que intervengan en el otorgamiento de licencias, concesiones administrativas y cualquier otra clase de autorizaciones o que ejecuten obras en el ámbito del plan aprobado deberán observar el cumplimiento de sus directrices y disposiciones.

en un apartado posterior se recoge:

La descarga de cualquier material sólido o líquido, ya sea inerte o calificado como residuo urbano, especialmente los calificados tóxicos o peligrosos, en el terreno circundante al árbol o a sus formaciones, y la ubicación de contenedores o depósitos temporales de desechos de cualquier tipo en un radio equivalente al doble del que corresponda a la proyección de sus copas.

Al final siempre ocurre lo mismo: incumplimiento del Plan de Manejo y agresión severa a un ejemplar que tiene 249 centímetros de cuerda. Hace un año el aspecto del tejo de Veyo era este:

Dejo las fotos de la obra terminada para que cada uno saque sus propias conclusiones. Supongo que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado tendrá algo que decir ante estas obras y es de esperar que se tomen las medidas necesarias para que esto no vuelva a suceder. Las esperanzas de que esto suceda son pocas en mi caso, viendo cual es el comportamiento de esta Consejería en relación al patrimonio natural asturiano. No es necesario recordar el tejo de Pastur partido a la mitada principios de año ni la Fayona de Eirós que permanece tumbada, dos de los 10 árboles monumentales de la Comunidad Autónoma, que son el reflejo claro de una política de dejación y abandono que no se merece este patrimonio. Sería bueno recordar que no somos sus dueños sino meros usufructuarios y que tenemos obligaciones de cuidarlo para que las generaciones futuras puedan disfrutar de él, aunque a este ritmo no se si les quedará algo.