Visitar Abamia sin asistir a un conceyu, parece extraño. Esto es lo que hicimos esta semana y pudimos disfrutar no solo de un magnífico día de sol, sino algo más interesante y es el poder contemplar los tejos en soledad. De la restauración ni comentarios, las bolas siguen por allí a la espera de una mejor ubicación. El conjunto impresiona, aunque ha perdido parte de su belleza.
Existe un censo de árboles notables elaborado por Carlos Lastra López para ANA en abril de 1987, la primera fase y, con el número 11, está el Texu d’Abamia y por aquél entonces el estado del árbol era considerado como bueno como podemos ver en la ficha:

De los tejos poco que decir (ya está el informe de expertos encargado por la Consejería de Cultura), solo sus medidas: la teja que nos acogió en el primer conceyu tiene 430 centímetros de cuerda y presenta una copa con hoja algo escasa, eso sí estaba flanqueada por algunas prímulas que añadían ese tono de color tan bonito. El de las bolas, con mejor aspecto, tiene 326 centímetros de cuerda y no posee corra pero si bolas enormes encima de sus raíces. El pequeño, de 184 centímetros de perímetro, tiene buena presencia, hojas abundantes y de color verde oscuro.

Esperar que cuando se realicen las obras que faltan se tenga el máximo cuidado y que desparezcan esos adornos que dañan la vista a algunos que los contemplamos.
